¿Estamos consumiendo bienestar… o aprendiendo a vivir?
Hace unos años empezamos a contar pasos, después calorías y luego horas de sueño. Hoy contamos minutos de meditación, vasos de agua, sesiones de yoga, respiraciones conscientes, baños de hielo y páginas escritas en un diario. Nunca antes habíamos invertido tanto tiempo, dinero y atención en sentirnos bien.