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 El reciente arancel de India al coque colombiano deja una lección para toda América Latina

  • Lizeth Ortega Cubillos
    periodista y especialista en comunicación digital
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La decisión de India de imponer un arancel antidumping de US$118,55 por tonelada al coque metalúrgico colombiano no solo representa un duro golpe para uno de los productos industriales de exportación más importantes de Colombia. También deja importantes lecciones para América Latina sobre cómo las economías emergentes están fortaleciendo sus políticas industriales y defendiendo sus intereses comerciales.

El caso colombiano

De acuerdo con la Federación Nacional de Productores de Carbón en Colombia (Fenalcarbón), en marzo de 2025 la Dirección General de Medidas Comerciales de la India notificó al Gobierno sobre el inicio de una investigación antidumping contra el coque metalúrgico. Sin embargo, el gremio aseguró que las autoridades colombianas no adelantaron una defensa técnica de los intereses del sector, permitiendo que la investigación culminara con la imposición de este arancel.
A través de un comunicado, Carlos Cante, presidente de Fenalcarbón, calificó la actuación del Gobierno como un caso de negligencia y omisión, y advirtió que el gravamen “equivalente a cerca de la mitad del valor comercial del coque en el mercado indio”, lo que hace prácticamente inviable competir en ese destino.
"Resulta inaceptable que el Gobierno haya permanecido pasivo frente a una investigación que comprometía uno de los principales mercados del coque colombiano. La falta de coordinación institucional y de defensa técnica terminó entregando el caso sin oposición, con consecuencias que hoy pagarán las empresas, los trabajadores y el país", afirmó Cante.
Fenalcarbón recordó que India, cuarta economía del mundo y uno de los mercados siderúrgicos de mayor crecimiento, se consolidó durante los últimos años como uno de los principales destinos para las exportaciones colombianas de coque. Solo en 2022, Colombia exportó hacia ese país más de 678.000 toneladas del producto por un valor superior a US$163 millones.
El coque metalúrgico es el principal producto industrial de exportación derivado del carbón metalúrgico. Tras un proceso de transformación, se utiliza en la industria siderúrgica para la producción de acero y ferroaleaciones. Actualmente genera miles de empleos, especialmente en los departamentos de Boyacá, Cundinamarca y Norte de Santander.

Más allá del coque

Limitar el análisis únicamente al impacto económico sería insuficiente. Para Soraya Caro Vargas, PhD en Ciencias Políticas y asesora en Geopolítica de Asia, este caso refleja una realidad mucho más amplia sobre la forma en que las economías asiáticas están defendiendo sus sectores estratégicos y una lección que América Latina debería tener en cuenta.
"La principal lección es observar cómo en Asia y en los países emergentes la defensa de los intereses nacionales es una prioridad en la que se invierte y que lideran los Estados, porque conocen en profundidad su tejido productivo y han definido claramente cuáles son sus objetivos en materia de producción local", explicó.
Según la experta, la decisión de India también hace parte de una estrategia industrial que el país asiático viene desarrollando desde hace varios años.
"India desde hace tiempo ha querido ser autosuficiente. Es un gran productor de carbón, aunque no de las calidades que requiere la industria siderúrgica y metalmecánica. Al mismo tiempo, cuenta con empresarios muy poderosos que impulsan la protección de su mercado. Esto hace parte de las políticas industriales y de la neoindustrialización que están desarrollando los países emergentes", señaló.
En ese sentido, considera que Colombia y otros países de América Latina deberían mirar este episodio como una oportunidad para fortalecer sus capacidades institucionales en materia de defensa comercial.
"En este momento Colombia no cuenta con instituciones lo suficientemente competentes para la defensa de los intereses de los empresarios. La reconfiguración de los equipos técnicos para la defensa comercial debe ser una prioridad para el nuevo Gobierno en Colombia", afirmó.
La investigadora añadió que el desafío no consiste únicamente en reaccionar ante medidas comerciales puntuales, sino en construir políticas públicas que permitan fortalecer el aparato productivo nacional, impulsar la innovación y definir con mayor claridad los sectores estratégicos que cada país desea proteger y desarrollar. Por ejemplo, la producción de bienes con base biotecnológica, en la producción de materias primas con valor agregado, la producción de servicios especializados, vacunas, etc…

Mirar más a Asia

Para Caro Vargas, otra de las enseñanzas que deja este caso es la necesidad de ampliar la mirada sobre Asia. "Hay que mirar a Asia. Asia es mucho más que China", recalcó.

A su juicio, fortalecer las relaciones económicas con países como India, Corea del Sur, Japón, Indonesia y Tailandia debería convertirse en una prioridad tanto para Colombia como para los mecanismos de integración regional latinoamericanos.
En un escenario internacional cada vez más competitivo, donde las economías emergentes fortalecen sus políticas industriales y comerciales, comprender mejor las estrategias de estos socios será tan importante como abrir nuevos mercados. El caso del coque colombiano demuestra que competir internacionalmente ya no depende únicamente de la calidad del producto o de la demanda, sino también de la capacidad de los Estados para acompañar, defender y proyectar a sus sectores productivos.
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