Un informe del Observatorio Interamericano sobre Drogas revela que el mercado ya no se define por la aparición de nuevos compuestos, sino por combinaciones tóxicas e impredecibles que se expanden a velocidad hemisférica
Las mezclas de drogas sintéticas, no la irrupción de nuevas moléculas, representan hoy la amenaza más grave para la salud pública en las Américas. Esa es la conclusión central del último informe del Observatorio Interamericano sobre Drogas (OID), la unidad de investigación de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) de la OEA, presentado este año.
Marya Hynes, jefa del OID y coordinadora general del estudio, lo explicó a este periodista con precisión: "El mercado ya no está definido por la aparición de nuevas sustancias, sino por la proliferación de mezclas cada vez más complejas e impredecibles".
El diagnóstico marca un punto de inflexión. Durante años, el debate sobre drogas sintéticas giró en torno a la identificación de nuevas sustancias psicoactivas. Hoy, el problema es otro: la combinación de compuestos conocidos en proporciones variables y sin ningún control, vendidos bajo nombres comerciales que no reflejan su composición real. "La imprevisibilidad misma se ha convertido en el principal riesgo", subrayó Hynes.
Un mercado que mutó en tres etapasLos datos del Sistema de Alerta Temprana de las Américas (SATA), activo desde 2019, permiten trazar con claridad la evolución del mercado. En una primera fase, entre 2019 y 2021, las alertas apuntaban a sustancias individuales: MDMA, cannabinoides sintéticos, feniletilaminas. A partir de 2022 y 2023 comenzó una segunda etapa, con la aparición de mezclas más complejas que combinaban opioides, estimulantes, sedantes, benzodiacepinas, disociativos y aditivos industriales. En el período 2024-2025, el mercado ya está dominado por polidrogas y productos reformulados, con el "tuci" como caso emblemático.
"Esto refleja un cambio estructural", dijo Hynes a este periodista. "Ya no hablamos solo de nuevas drogas, sino de nuevas combinaciones, que se adaptan rápidamente y cruzan fronteras con gran velocidad."
Las alertas del SATA dejaron de describir una sola sustancia para pasar a documentar combinaciones, lo que incrementa tanto la toxicidad como la dificultad de anticipar efectos adversos.
El "tuci": un producto sin composición fijaNingún ejemplo ilustra mejor este fenómeno que el del "tuci" o "cocaína rosa". Se trata de una sustancia que se comercializa como si fuera un producto único y definido, pero que en realidad puede contener combinaciones muy distintas según el lote, el país o incluso el
vendedor. Los análisis del OID detectaron en muestras de "tuci" ketamina, MDMA, metanfetamina, cafeína, catinonas sintéticas, benzodiacepinas y opioides. En algunos casos, una sola muestra contenía hasta nueve sustancias diferentes.
"El consumidor no sabe qué está tomando, ni en qué dosis", advirtió Hynes. Las consecuencias clínicas de esa ignorancia son graves: sobredosis accidentales, interacciones farmacológicas impredecibles y complicaciones difíciles de tratar en urgencias, donde los médicos tampoco saben con qué sustancias están lidiando. "Combina efectos estimulantes y depresores, puede generar sobrecarga cardiovascular o neurológica y dificulta la respuesta médica", precisó la experta.
La difusión del "tuci" en América Central y del Sur no es un fenómeno aislado. Responde a la misma lógica que define al mercado actual: productos reformulados con identidades comerciales cambiantes que se adaptan a distintos contextos y se expanden con rapidez a través de redes del crimen organizado transnacional.
Nitacenos y xilacina: la expansión hacia el surEl informe del OID también documentó la propagación de dos tipos de sustancias que hasta hace poco eran un problema casi exclusivo de América del Norte: los nitacenos y la xilacina. Los primeros son opioides sintéticos de potencia extrema, incluso superior a la del fentanilo, detectados por primera vez en la región norte del continente en 2022 y con presencia creciente en Sudamérica. La segunda es un sedante de uso veterinario que aparece con frecuencia como adulterante en suministros de fentanilo.
"Estamos viendo la expansión de sustancias extremadamente potentes", explicó Hynes. El impacto es múltiple: aumentan el riesgo de muerte, dificultan la reversión de sobredosis con naloxona —el antídoto estándar— y generan complicaciones clínicas nuevas, como lesiones cutáneas o necrosis en consumidores con antecedentes de uso de xilacina. "Su aparición fuera de América del Norte indica que estos riesgos se están expandiendo a nivel regional", advirtió.
La medetomidina, otro sedante veterinario, sigue el mismo patrón. Su presencia en suministros de fentanilo agrega una capa adicional de peligro: al no ser un opioide, no responde a los tratamientos convencionales de reversión, lo que eleva la letalidad de las sobredosis.
El caso de Argentina en 2022: 24 muertos en 48 horasEl episodio que mejor ilustra las consecuencias de estas dinámicas ocurrió en Argentina en 2022. La circulación de cocaína adulterada con carfentanilo —un opioide sintético de potencia ultramáxima— provocó 24 muertes y 80 hospitalizaciones en apenas 48 horas. Las autoridades emitieron una alerta epidemiológica de emergencia y los análisis forenses confirmaron la presencia del compuesto.
Para Hynes, ese caso fue una lección sobre lo que puede ocurrir cuando los sistemas de detección fallan o reaccionan tarde. "Demostró la importancia de contar con sistemas de
alerta temprana funcionales, fortalecer la coordinación entre salud, forense y seguridad, y emitir alertas públicas rápidamente", dijo a este periodista. El informe es categórico al respecto: "Las consecuencias pueden ser inmediatas y masivas cuando no se detecta a tiempo una mezcla tóxica".
Detectar antes, no solo másFrente a este escenario, el OID plantea que la respuesta institucional debe evolucionar en tres direcciones. La primera es fortalecer los sistemas nacionales de alerta temprana para que todos los países puedan identificar sustancias con rapidez. La segunda es integrar datos de salud, forense y seguridad para convertir información en inteligencia accionable. La tercera es acelerar el intercambio regional e internacional, porque la velocidad del mercado exige respuestas igual de rápidas.
"La prioridad no debe ser solo detectar más, sino detectar antes, compartir mejor la información y actuar más rápido. Ese es precisamente el valor estratégico de los sistemas de alerta temprana", señaló Hynes. El SATA, como plataforma hemisférica, permite compartir alertas entre países, identificar patrones de difusión y anticipar riesgos antes de que escalen.
El desafío institucional es pasar de modelos reactivos a sistemas anticipatorios. Hynes fue directa al respecto: "El intercambio de información en tiempo real es absolutamente central. El crimen organizado transnacional que trafica drogas sintéticas no respeta fronteras". Esa asimetría —entre la velocidad del mercado ilegal y la lentitud de las respuestas estatales— es, según el informe, la brecha que los países de la región deben cerrar con urgencia.
Una dificultad adicional es la desigualdad en la capacidad de detección. En algunos países, como Bolivia, Perú o Ecuador, los sistemas de alerta temprana están aún en proceso de conformación. En otros, como Belice, Cuba o Venezuela, directamente no existen. Esa fragmentación retrasa la respuesta colectiva ante amenazas que, por definición, no reconocen fronteras.
Fuentes:- https://www.swissinfo.ch/spa/la-mezcla-%22impredecible%22-de-drogas-es-el-nuevo-riesgo-para-las-am%C3%A9ricas%2C-alerta-la-oea/91298321
- https://www.oas.org/ext/DesktopModules/MVC/OASDnnModules/Views/Item/Download.aspx?id=1452&lang=2&type=1&utm_source
- ONUDD. (2026). Informes de monitoreo sobre opioides sintéticos y adulterantes emergentes. https://www.unodc.org/LSS/Announcement/Details/e0be8a3c-a953-4629-b003-8a8b9cb1fcd7
- Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). (2026). Nuevos desarrollos mundiales: Opioides sintéticos.
- https://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/WDR2025/2511227S.pdf
- Observatorio Interamericano sobre Drogas y Sistema de Alerta Temprana de las Américas. https://www.linkedin.com/posts/organizacion-de-los-estados-americanos_el-mercado-de-las-drogas-sint%C3%A9ticas-est%C3%A1-activity-7452783933869613056-ciic
- Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas. (2026). Tendencias de Drogas Sintéticas en las Américas (2019-2025). Organización de los Estados Americanos.
- Observatorio Interamericano sobre Drogas. (2026). Sistema de Alerta Temprana de las Américas (SATA). Organización de los Estados Americanos.
- Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. (2026). Nuevos desarrollos mundiales: Opioides sintéticos. Viena: UNODC.
- Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. (2022). Drogas sintéticas y nuevas sustancias psicoactivas en América Latina y el Caribe. Viena: ONUDD.
- Hynes, M. (2026). Entrevista personal concedida al autor de este artículo.
- Mi recomendación como editora sería que antes de entregar el texto agregues al menos 4 hipervínculos dentro del cuerpo del artículo : uno al informe de CICAD, uno al SATA, uno a UNODC (nitacenos/xilacina) y uno al caso argentino. Eso lo deja ciego frente a cualquier revisión de fuentes.