Mientras gran parte del debate educativo en América Latina continúa girando alrededor de la cobertura, la infraestructura escolar o los sistemas de evaluación, uno de los bloques geopolíticos más influyentes del planeta acaba de poner sobre la mesa una conversación distinta.
Del 5 al 7 de agosto, la ciudad de Bhubaneswar, India, fue sede de la 13.ª Reunión de Ministros de Educación de los BRICS, uno de los encuentros preparatorios para la XVIII Cumbre de Líderes de BRICS, prevista para septiembre bajo la presidencia india. Más que una reunión técnica, fue una señal política: la educación ha dejado de ser un asunto exclusivamente nacional para convertirse en un componente de la estrategia internacional del bloque.
No es un detalle menor. Cuando un bloque como los BRICS —que hoy representan cerca del 49 % de la población mundial, alrededor del 40 % del PIB global medido por paridad de poder adquisitivo y más de una cuarta parte del comercio internacional— decide dedicar parte de su agenda política a discutir educación, vale la pena preguntarse qué está viendo que otros aún no ven.
Lo interesante no es que BRICS esté hablando de educación. Lo interesante es sobre qué está hablando cuando habla de educación.
Durante décadas, los sistemas educativos fueron diseñados para responder a las necesidades de cada país. Se formaban médicos para atender hospitales nacionales, ingenieros para construir infraestructura local y abogados para interpretar las leyes propias.
Hoy esa lógica empieza a quedarse pequeña.
La inteligencia artificial, el trabajo remoto, la investigación científica internacional y las cadenas globales de innovación están transformando el mercado laboral mucho más rápido de lo que cambian los currículos universitarios.
Ya no basta con preparar profesionales para ejercer en una ciudad o incluso en un país.
Debemos empezar a cuestionarnos si los estamos formando para un mundo donde los equipos trabajan desde varios continentes, los títulos deben ser reconocidos entre distintos sistemas educativos y la innovación depende cada vez más de la colaboración internacional.
La agenda de este encuentro tuvo como ejes principales la atención y educación de la primera infancia, la formación técnica y profesional y el desarrollo de competencias para responder a las transformaciones del mercado laboral. Esto ofrece una pista clara sobre cómo está cambiando la geopolítica del conocimiento, pues los altos ministros no solo hablaron de mejorar la calidad de las universidades o ampliar la cobertura educativa. Debatieron temas como el reconocimiento mutuo de títulos académicos, la movilidad de estudiantes e investigadores, la investigación científica conjunta, el desarrollo de habilidades para la economía digital, el fortalecimiento del emprendimiento y la construcción de mecanismos permanentes de cooperación entre las instituciones de educación superior de los países miembros.
En otras palabras, los ministros no se reunieron únicamente para hablar de escuelas.
Se reunió para hablar del talento que sostendrá las economías de las próximas décadas.
Sobre la XVIII Cumbre de Líderes de BRICS
La presidencia india eligió como lema para BRICS 2026 "Building for Resilience, Innovation, Cooperation and Sustainability". Y vale la pena detenerse un momento en esas cuatro palabras.
La resiliencia requiere ciudadanos capaces de adaptarse, la innovación necesita investigadores, científicos y emprendedores, la cooperación exige universidades conectadas entre sí y la sostenibilidad demanda pensamiento crítico y alfabetización científica.
En todos los casos, el punto de partida es el mismo: la educación.
¿Qué pasa en América Latina?
Mientras tanto, en América Latina el debate educativo sigue transitando otros caminos.
En México, las discusiones alrededor del proceso de admisión a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reavivaron un viejo interrogante: ¿seguimos evaluando principalmente la capacidad de memorizar información cuando el mundo demanda habilidades muy distintas? El pedagogo colombiano Julián de Zubiría ha insistido durante años en esa misma preocupación. En una entrevista con la BBC sostuvo que la escuela debería concentrarse menos en transmitir información y mucho más en enseñar a pensar, valorar y actuar. La diferencia parece sutil, pero cambia por completo la manera de entender la educación.
Quizá ese sea precisamente el punto donde las conversaciones comienzan a encontrarse.
Esto coincide con lo que el director de Educación y Competencias de la OCDE, Andreas Schleicher, resume: "La educación ya no consiste en enseñar algo para toda la vida. Consiste en preparar a las personas para aprender durante toda la vida."
Fuentes:
● Government of India – Ministry of Education. 13th BRICS Education Ministers' Meeting, Bhubaneswar (5–7 de agosto de 2026). https://timesofindia.indiatimes.com/education/news/pralhad-joshi-to-attend-13th-brics-education-ministers-meeting-in-bhubaneswar-heres-whats-on-the-agenda/articleshow/132885724
● BRICS 2026 (Presidencia de India). Agenda oficial de la XVIII Cumbre de Líderes (septiembre de 2026). https://www.brics2026.gov.in/
● OCDE. Education at a Glance (última edición).
● BBC News Mundo. (2026, 3 de agosto). El escándalo de los exámenes de la UNAM es una oportunidad para abandonar la escuela tradicional basada en la memoria.https://www.bbc.com/mundo/articles/c330rvm4xpzo