Cuando pensamos en una misión espacial, solemos imaginar tecnología, científicos, laboratorios, cohetes y una cuenta regresiva y no se pasa por la mente la imagen de 108 jóvenes mujeres de distintos países aprendiendo juntas. Pero eso es precisamente parte de lo que ocurrirá en la India con la iniciativa internacional Mission ShakthiSAT, que reunirá a jóvenes mujeres de distintos países, alrededor de la ciencia espacial, la tecnología y el encuentro intercultural. María de los Ángeles Izquierdo, es la única colombiana seleccionada para representar al país. El sitio web de esta misión, lo describe como “un audaz viaje global para despertar la curiosidad, el coraje y una pasión duradera por la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (STEM) y la exploración espacial. Unidas a través de los continentes, estas futuras pioneras se adentran en el mundo de los satélites y el descubrimiento, dando forma al futuro de la humanidad entre las estrellas”.
¿Quién es María y por qué está lista para ir a la India? Ella no llega a este proyecto por casualidad. Es integrante de la Selección Nacional de Robótica y tiene dos proyectos registrados con derecho de autor: uno relacionado con detección satelital y otro con biotecnología. Es decir, el viaje a India no representa el comienzo de su relación con la ciencia, sino la continuación de un camino que ya venía construyendo. Y, sin embargo, cuando le preguntan qué significa para ella esta experiencia, no habla primero de tecnología. Habla de personas. “Para mí, ir a la India representa un gran crecimiento cultural y personal. Ver otras perspectivas. La cultura de la India me parece muy interesante y enriquecedora. Voy con otras 107 chicas que me van a aportar mucho”. Esa respuesta me hizo pensar que quizá seguimos imaginando la ciencia de una manera demasiado individual. Como si las vocaciones científicas nacieran únicamente de una mente brillante frente a un problema complejo. No, también nacen del encuentro, del apoyo mutuo y de las ganas de ser inspiración para más generaciones. De descubrir que hay otras personas haciéndose las mismas preguntas. De sentir que uno no es la única mujer en un salón de ingeniería. De encontrarse, en este caso, con otras 107 jóvenes que también decidieron mirar hacia arriba. Mission ShakthiSAT reúne participantes de 108 países alrededor de una iniciativa de formación y cooperación en ciencia y tecnología espacial. Y en este contexto, la cifra importa. Importa porque cada una de esas participantes llegará con una historia diferente, una escuela diferente, un idioma diferente y una idea distinta de lo que significa ser una mujer interesada en la ciencia. La colombiana que viajará a India lo explica desde una palabra que aparece con frecuencia cuando habla de la experiencia: sororidad. “Cuando uno habla de empoderamiento femenino, aparece el término brecha de género. Y las mujeres en este campo estamos cerrando esa brecha. Hay mucha sororidad, ganas de inspirar a otras; se siente apoyo entre nosotras mismas”. Durante años, hemos hablado de la brecha de género en la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Y hoy los datos nos muestran que, aunque las mujeres han aumentado su participación educativa, continúan existiendo brechas importantes en varias áreas STEM y en los espacios de investigación y desarrollo. Pero las estadísticas no siempre cuentan cómo se siente estar dentro de esa brecha. No cuentan lo que significa entrar a un espacio donde durante mucho tiempo has visto pocas mujeres. Ni el efecto que puede tener encontrarse, de repente, con más de cien jóvenes de distintas partes del mundo que comparten intereses similares.
Tal vez por eso esta experiencia tiene un valor que va más allá de la construcción de un satélite. Para Colombia, el beneficio no está únicamente en el conocimiento técnico que una de sus jóvenes pueda adquirir y traer de vuelta. Está también en la red que puede construir, en las conexiones internacionales, en el intercambio de perspectivas, en la posibilidad de que una experiencia individual se convierta después en inspiración para otras estudiantes. Una persona puede regresar de un viaje con conocimientos. Pero también puede regresar con una idea diferente de lo que es posible. Y eso es difícil de medir en una estadística.
India parece entender bien el poder de esa conexión.El país ha convertido su creciente presencia en el sector espacial en algo más que un logro tecnológico. A través de iniciativas que involucran estudiantes y jóvenes de distintos países, también está construyendo una relación con una nueva generación global interesada en la ciencia. Esta forma de diplomacia ya no ocurre únicamente entre gobiernos, está pasando entre jóvenes, personas que quizá, dentro de veinte años, estarán trabajando en universidades, empresas tecnológicas, centros de investigación o gobiernos de diferentes países. Cada una de las jóvenes que viaje, aprenderá del país y se llevará una experiencia personal de India. Para un país que busca fortalecer su presencia internacional y proyectarse como actor científico y tecnológico, estas conexiones también son una forma de construir influencia a largo plazo.
- Foto tomada de la página de la Alcaldía de Palmira | María de los Ángeles Izquierdo Varela estudiante de 16 años oriunda de Palmira
Fuentes: 1. La Embajada de la India en Colombia
https://www.instagram.com/p/DbtH05nlnwM/ 2. Alcaldía de Palmira
https://palmira.gov.co/estudiante-palmirana-representara-a-colombia-en-la-india-en mision-internacional-para-la-construccion-de-un-nanosatelite/ 3. Mission ShakthiSAT
https://www.shakthisat.org/